OB-R
ARTLAB753

San Juan, Puerto Rico
Una colaboración entre una curadora, un diseñador gráfico y un arquitecto.

Reseña publicada en La Tempestad, Ciudad de México

La geometría suprema y absoluta del objeto
Por Iva Yates

El diseño y las artes visuales no siempre han logrado compartir harmoniosamente y de manera equitativa espacios comunes, si bien ambos han producido cruces interesantes. Ambos campos producen discursos en torno a lo que constituye el objeto, sus características formales y su función en la sociedad, y en particular desde la perspectiva del diseño, la reconciliación entre función y estética. No obstante, desde la manifestación de proyectos de carácter utópico-social arraigados en el Modernismo como De Stijl, el Bau Haus y el Vkhutemas, se han desarrollado intentos en ambas disciplinas para formular proyectos unísonos que integren forma, funcionalidad y contenido.

En tiempos que resisten definiciones estáticas, ¿cómo logramos traducir hoy visualmente este lenguaje colaborativo y de expansión formal y conceptual heredado del Modernismo? A raíz de estas ideas, la curadora Carla Acevedo-Yates y el diseñador Luis A. Díaz-Alejandro proponen una reflexión sobre las prácticas interdisciplinarias con la exhibición OB-R, en donde se establece un diálogo entre el arte visual y el diseño. En la misma, los objetos y proyectos logran democratizar visualmente y conceptualmente ambas disciplinas. El proyecto incluye piezas de los artistas 2-UP, Guillermo Alvarez-Charvel, Dsñotipo, Héctor Falcón, Jorge González, Pirate Press y Kristine Serviá que se exhiben sobre soportes mobiliarios creados por los diseñadores industriales Javier Olmeda y Oscar Ramos.

OB-R es un híbrido entre una exposición, una librería y una tienda de diseño donde se explora el libro y la publicación como objeto, forma y contenido. Al mismo tiempo, surge como proyecto alterno en donde se sintetizan formas experimentales de producción. El mismo presenta un concepto total que parte desde el título de la exposición, su identidad gráfica, el manejo del espacio, la construcción de mobiliario y la selección de obras. El título OB-R, el cual es un acrónimo de ‘objeto rectangular,’ no solo alude a la forma del libro y de la publicación, sino que conceptualmente sugiere un cuestionamiento sobre el objeto al sugerir la palabra ‘obra’ fonéticamente.

Las piezas seleccionadas oscilan entre el objeto funcional y el de contemplación. Algunas utilizan el libro como material de construcción de formas, mientras que otras exploran su potencial comunicativo. Colección de pliegos (2012) de la artista Kristine Serviá toma como punto de partida el ejercicio del pliego como material escultórico. Por otro lado, con la publicación De rabo a cabo (2010), el estudio de diseño Dsñotipo reitera que un libro bien diseñado también puede ser un objeto de pura contemplación estética. Este, comisionado por el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, presenta una de las colecciones de machetes más extensas del Caribe. Atlas (2012) de Guillermo Alvarez-Charvel deshace la función cartográfica del atlas y lo convierte en un objeto que incita al tacto al transformar el libro en un objeto volumétrico a través del pliego. Sin embargo, es Sin título (2012) de Hector Falcón una de las piezas más significativas del proyecto, ya que logra integrar forma, contenido y rigor conceptual. A través de una transgresión violenta del corte, Falcón desarrolla una arquitectura de papel en la acumulación de panfletos de V.I. Lenin titulados Tareas de las Juventudes Comunistas. Sugiriendo el anfiteatro, la libre difusión de ideas, la diseminación de información, símbolo de procesos democráticos, llegamos al eje de estas dinámicas colaborativas, híbridas e inclusivas.

Bajo estas condiciones, y considerando el contexto local puertorriqueño, el cual actualmente carece de librerías, OB-R, más que un proyecto, sugiere una situación; un lugar que existe en los intersticios de la curaduría y el diseño, en donde solo la geometría del objeto es suprema y absoluta.